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Esta es la noticia (julio 2009): Zapatero no consigue que los líderes empresariales se pongan de acuerdo con él y "da por roto el diálogo social". ¿Qué hace? Sin la más mínima vergüenza, como si no hubiera pasado nada, culpando a la otra parte e ignorando el resultado de la negociación, Zapatero, visiblemente irritado, sigue adelante tranquilamente con su decisión. (O sea: "¿No estáis de acuerdo con lo que yo quiero? No importa, lo haré de todas formas. ¿No queréis por las buenas? Pues entonces, por las malas".)
¿Qué justifica que el gobierno español pueda actuar unilateralmente en cuestiones que afectan la libertad de ciudadanos privados? ¿Qué le permite a Zapatero imponer su criterio personal y arbitrario en otros?

La respuesta es: lo hace, porque puede; lo hace, porque le dejamos.

Donde no hay derechos individuales, en la ausencia de cualquier tipo de principios legales o morales, la única esperanza que tiene una economía mixta para mantener su precaria fachada de orden y evitar que el actual robo legalizado de los gobernantes se convierta en un saqueo total, ilegal y salvaje de unos grupos por otros, es mantener la pretensión de que ambos lados – saquadores y saqueados, gobernantes y gobernados, amos y esclavos – tienen valores comunes y simplemente están "dialogando" y "negociando" sobre algunos detalles secundarios.













La posición de los empresarios y de la CEOE es válida, pero el riesgo es que no consigan mantenerla por falta de argumentos, por falta de justificación, por no estar totalmente seguros de que su posición es la correcta, la moral, la buena. No se pueden hacer concesiones en cuestión de principios, no se debe ceder en aspectos morales. "El único peligro para una economía mixta es cualquier valor, virtud o idea que no se negocia. Su única amenaza es cualquier grupo, persona o movimiento que no cede sus valores por principio. Su único enemigo es la integridad" [Ayn Rand, "El Nuevo Fascismo: Gobierno por Consenso"
] .

Esta es una lucha intelectual y para ganarla hay que combatirla en sus fundamentos, hay que llevarla a sus raíces filosóficas. Para que las personas creativas, los empresarios, los líderes productivos, los representantes de la razón, tengan cualquier posibilidad de vencer, necesitan urgentemente una base moral sólida para justificar y defender su posición. Cualquier concesión a un gobierno que no está cumpliendo su única obligación moral – que en vez de proteger los derechos individuales los avasalla descaradamente – es una apertura a más abusos y una contribución al mal.
El fin del "diálogo"
"...puesto que los empresarios insisten en reclamar una fuerte bajada de las cotizaciones y en que se negocie una reforma laboral, los socialistas y los sindicatos asumen que el documento de los empresarios es el acta del "fin del diálogo" y no ven posible recuperar la negociación para alcanzar un acuerdo. Así, el Gobierno anticipó que aprobará "por decreto ley"- sin trámite parlamentario previo - en el Consejo de Ministros del 13 de agosto, las ayudas vinculadas a formación de 421,79 euros durante seis meses para los parados de larga duración que se quedan sin subsidio y prestaciones."Hay que hacerlo y lo vamos a hacer", afirmó Zapatero. Esos desempleados "no pueden esperar"."
"Diálogo social", "negociación" y "colaboración" son eufemismos indecentes para indicar "control del gobierno". No puede haber diálogo ni colaboración entre burócratas armados y ciudadanos indefensos cuya única opción es obedecer. ¿Qué posibilidades tendrías "dialogando" o "negociando" con un "colaborador" cuya palabra arbitraria es ley, quien puede dignarse a escucharte (si tu grupo de presión es lo suficientemente grande), pero que jugará a los favoritos y negociará para quitarte lo que te interesa, que siempre tendrá la última palabra y el "derecho" legal a implementarla a punta de pistola, manteniendo tu propiedad, tu trabajo, tu futuro y tu vida en su poder? ¿Es ése el significado de "diálogo" y de "colaboración"?   [Glosado del ensayo de Ayn Rand, La Nueva Frontera Fascista].