Una
persona racionalmente egoísta habría considerado su matrimonio, sus hijos, su
carrera, su reputación, sus negocios y su Fundación de Beneficencia, y habría
decidido no ser infiel. Era
en su propio interés egoísta el haber protegido todas esas cosas si, de hecho, las
valoraba. No
debería echarle la culpa al egoísmo de sus propias (y malas) decisiones, sino a
su propia falta de criterio.
Esto es lo que podría haber
dicho:
"Mi
comportamiento fue estúpido e impulsivo. Traicioné todo lo que era importante
para mí. Traté de ganar autoestima teniendo sexo con el mayor número de mujeres
posible, pero ahora me doy cuenta que la autoestima procede de tener los valores
correctos y
de actuar en base a ellos. La autoestima no puede ser falsificada o derivada de
las acciones de otros".
Tiger
Woods se culpó a sí mismo por sus actos, pero el problema no fue su egoísmo. Fue precisamente su falta de egoísmo racional y el no prestar
atención a lo que era realmente importante en su vida. Observad
las contradicciones en su discurso:
Al
principio dijo "Quiero deciros a cada uno de vosotros,
simple y directamente, que estoy profundamente apenado por mi conducta irresponsable
y egoísta". Y luego: "Yo dejé de vivir por los valores fundamentales en los que me
enseñaron a creer . . . yo me convencí a mí mismo que las reglas normales no
se aplicaban . . . en vez de eso, pensé sólo en mí mismo".
Sin
embargo, en "sí mismo" es exactamente en lo que no estaba pensando; actuó por impulso, no basado en lo que era su
mejor interés propio. Puede que le enseñaran "valores fundamentales", pero, por desgracia para él, obviamente no supo usarlos para apuntalar sus acciones.
Seamos
claros: Actuar de forma egoísta significa actuar en tu propio interés, y eso incluye tanto el corto como el largo plazo.
Si
Tiger Woods estuviera realmente "dedicado a asegurar" que les está ayudando a los jóvenes "a lograr sus sueños a través de la educación", entonces
debería empezar reconociendo "La Virtud del Egoísmo", como identificó por
primera vez la filósofa y novelista Ayn Rand, y disponible en el libro del mismo
nombre. (Este libro debe poder conseguirse en cualquier librería, aunque tal vez tengan que pedirlo al distribuidor).