Lo que atrajo
tanta atención a esta elección fue la plataforma del candidato republicano, una
plataforma basada en principios, cosa rara en un político, y además en los principios correctos: contra el aumento de impuestos, contra controles ecológicos, contra tergiversar la Constitución para darles más "derechos"
a los enemigos en tiempo de guerra, etc., pero ante todo contra el proyecto de reforma sanitaria de Obama; con la
promesa de bloquear esa ley usando el último voto
que los Republicanos necesitaban para hacerlo, Brown convirtió
su candidatura de hecho en un
referéndum nacional sobre ObamaCare. He aquí parte de su discurso: - "Una cosa está clara, los electores no
quieren la ley de reforma sanitaria de un billón de dólares que se le está imponiendo
al pueblo americano”.
- "Y voy a decir esto, con respecto a
aquellos que quieren hacernos daño: Nuestra constitución y nuestras leyes
existen para proteger a esta nación – y no le otorgan derechos ni privilegios a
enemigos en tiempo de guerra. Al tratar con terroristas, los dólares de nuestros
impuestos deberán pagar por armas para detenerlos, no por abogados para defenderlos.
- "Aumentar impuestos, asumir control de
nuestra salud, y darles nuevos derechos a los terroristas es el programa equivocado
para nuestro país".
Esta victoria
es una señal muy optimista para las libertad individuales. En un país basado en
“el consentimiento de los gobernados”, los gobernados han retirado su
consentimiento no sólo a la reforma sanitaria sino también a toda la agenda izquierdista de Obama.
Así lo resume Robert Tracinski para sus suscriptores:
"El gran mensaje de esta elección es que
América sigue siendo una
nación de individualistas.Los demócratas y la administración Obama
pensaban
que la crisis financiera había hecho a los americanos entrar
en pánico y
revisar su ideología básica hasta abandonar su obstinada
insistencia en la
auto-suficiencia y demandar un estado del subsidio
tipo europeo para que
cuidara de ellos. Pero a lo largo de todo un
año, los americanos han demostrado,
en la rebelión espontánea de los
“Tea Parties”, que no quieren ni ser controlados ni ser cuidados por el
Estado".
Scott Brown ha
sabido escuchar al pueblo y de esa forma bloquear la ley de reforma sanitaria,
pero esa victoria no significa
que todos los problemas hayan desaparecido.Todavía no hay indicios de que
los republicanos, que durante décadas han contribuido a la expansión del estado
como si fueran demócratas, hayan decidido de repente hacer su trabajo: defender
los derechos individuales y comenzar la enorme tarea de reducir el control
del gobierno sobre sus ciudadanos.Será necesario un cambio
cultural más extenso y más profundo, un cambio basado en principios filosóficos: en la razón, el egoísmo y el capitalismo.
Falta mucho camino por recorrer hasta llegar
a una sociedad libre – años, tal vez décadas... y es algo que posiblemente no
veamos en nuestras vidas. Pero al menos el mundo ha dado un primer paso, un gran
primer paso en la dirección correcta. A la arrogancia ideológica de Obama que
precipitaba el camino a la dictadura bajo el lema: “Sí, Podemos”, el pueblo
americano ha respondido de la única forma que salvaguarda la razón, el
egoísmo y el capitalismo: “¡No, No Podéis!”.