Es una irresponsable apariencia moral al servicio de una pretensión izquierdista: que el apaciguamiento traerá paz, cuando lo único que trae es más guerra.
La crisis política en Honduras tiene más de cuatro meses, y sigue sin estar claro cómo o cuándo se resolverá. Pero cómo se resuelva este conflicto nos dará una buena idea de lo que nos espera en el mundo en los próximos años.