Haití, Objetivismo y Caridad



¿Cuál es la evaluación moral de enviar ayuda a Haití?

Este escrito, basado en un artículo publicado en internet el 23 de enero de 2010, pone en el contexto apropiado importantes conceptos de Objetivismo que, dada la inercia y la corrupción de nuestra cultura, a veces pueden resultar confusos.

Con motivo del terremoto en Haití han surgido muchas discusiones sobre la evaluación moral de ayudarle al pueblo de Haití. Las opiniones erradas van desde afirmar que es inmoral enviar dinero a ese país hasta la idea que, según Objetivismo, habría que dejar que el país entero se pudriera. Aprovecharemos esta situación para aclarar varios conceptos de Objetivismo, y para ello citaremos directamente a Ayn Rand.

Mi punto de vista sobre la caridad es muy sencillo. No la considero una virtud principal y, sobre todo, no la considero un deber moral. No hay nada de malo en ayudar a otras personas, siempre y cuando se merezcan la ayuda y uno pueda permitirse el ayudarles. Veo la caridad como un asunto marginal. Estoy luchando contra la idea de que la caridad es un deber moral y una virtud cardinal.

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El hecho de que un hombre no tiene ningún derecho sobre los demás (es decir, que no es el deber moral de los demás ayudarle a él, y que él no puede exigir la ayuda de ellos como su derecho), no impide ni prohibe la buena voluntad entre los hombres ...

Es el altruismo lo que ha corrompido y pervertido la benevolencia humana al considerar al donante como un objeto de inmolación y al receptor como un impotente y miserable objeto de lástima que tiene una hipoteca sobre las vidas de otros – una doctrina que es extremadamente ofensiva para ambas partes, y que no les deja a los hombres más opción que o el papel de víctima propiciatoria o el de caníbal moral...


Objetivismo no dice que sea inmoral ayudarle a la gente, hacer donaciones, hacerse voluntario, dar limosnas, etc. Ayn Rand, sin embargo, se niega a entrar en el juego del altruismo. La perspectiva Objetivista es realmente incomprensible si empiezas con las premisas altruistas que todos estamos programados a aceptar sin pensar:

¿Cuál es el código moral del altruismo? El principio básico del altruismo es que el hombre no tiene derecho a existir por sí mismo, que el servicio a los demás es la única justificación de su existencia, y que sacrificarse es su principal deber, virtud y valor moral.

El sacrificio, por definición, exige renunciar a lo que valoras a cambio de lo que no valoras. Ayn Rand se opone al auto-sacrificio, porque como ideal filosófico reduce la vida del individuo a una muerte lenta y dolorosa:

Para alcanzar la virtud del sacrificio debes querer vivir, debes amar, debes arder con pasión por este mundo y por todo el esplendor que puede darte – debes sentir cómo se retuerce cada cuchillo mientras desuella tus deseos fuera de tu alcance y desangra el amor de tu cuerpo. No es sólo la muerte lo que la moralidad del sacrificio te presenta como un ideal, sino la muerte por tortura lenta.

Así pues, para un Objetivista, ayudarle al pueblo de Haití es inmoral si uno lo hace por auto-sacrificio.

No te escondas tras superficialidades como si deberías darle una moneda a un mendigo o no. Esa no es la cuestión. La cuestión es si tienes o no derecho a existir sin dársela. La cuestión es si tienes que seguir comprando tu vida, centavo a centavo, de cualquier mendigo que decida aproximarse a ti.

¿Tú existes con el fin de reconstruir Haití, de ayudar en Nueva Orleans, de pagar los altísimos costos para cuidar de la salud de otros, para subsidiar a los agricultores, a los lecheros, a los que compran coches, a las escuelas que enseñan cosas con las que no estás de acuerdo, para pagar el préstamo de un extraño al que nunca se lo deberían haber concedido...? ¿Es el único objetivo de tu vida pagar esas deudas de la "sociedad" como un esclavo que lo "debe"? ¿Estás enviando dinero a Haití porque sientes que es tu obligación hacerlo?

La cuestión es si la necesidad de otros es la primera hipoteca sobre su vida y el propósito moral de tu existencia. La cuestión es si el hombre debe ser considerado como un animal a ser sacrificado. Cualquier hombre de autoestima responderá: "No." El altruismo dice: "".

Así que, si le ayudas al pueblo de Haití, ¿lo haces por la obligación que tienes de auto-sacrificarte – o lo haces porque los valoras y los consideras dignos de su ayuda? Si estás de acuerdo con Ayn Rand, no puedes hacer ambas cosas a la vez.

Como medida básica de autoestima, aprende a tratar como la marca de un caníbal a la demanda de cualquier hombre por tu ayuda. Demandarla es clamar que tu vida es su propiedad – y por más odioso que pueda ser ese clamar, hay algo más odioso aún: tu consentimiento. ¿Preguntas si alguna vez es apropiado el ayudarle a otro hombre? No – si lo reclama como su derecho o como el deber moral que le debes. Sí – si tal es tu deseo, basado en tu propio placer egoísta y en el valor de su persona y de su lucha. 

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[Citas: "Entrevista en la revista Playboy" Marzo 1964; "La cuestión de Becas," El Objetivista, junio de 1966; "El discurso de Galt", La Rebelión de Atlas.]